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Paradas en el bus a demanda para mujeres: ¿qué entiende la gente de Castellón por 'igualdad'?

Las gentes de Castelló han hablado, y las redes son su templo. Opiniones de todos los colores ante la medida del Ayuntamiento para la semana de Magdalena

 

Las líneas N1, N6 y N7, estas dos últimas todavía por lanzar, serán las -

Adrián del Barrio
12/03/2019

Las paradas a demanda en las líneas nocturnas no convencen.  La propuesta del Ayuntamiento, orientada a “dar soporte a la movilidad con perspectiva de género” y facilitar a las mujeres la llegada a sus casas, se pondrá en práctica la semana de fiestas como “prueba piloto” en las tres líneas nocturnas que circularán, y los ombligos de los castellonenses han sido los protagonistas de las proclamas.

¿Y las personas con movilidad reducida?”, “¿y los ancianos?”, “¿y mi hijo por qué no puede?”. Las opiniones basculan entre lo que mejor vendría “a los ciudadanos” y lo que beneficia la medida a las mujeres, y así lo reflejan las redes sociales. En Facebook, las quejas ante la medida son notorias, y la confrontación ha aparecido en cuestión de horas.

Parece que las movilizaciones del 8M han tenido una respuesta inmediata, y es algo que las ciudadanas y ciudadanos ponen explícitamente en sus muros: “todo postureo de cara a las elecciones”, “menos payasadas electoralistas”, etc.

De la misma manera, hay defensa para la medida, argumentada en la desigualdad implícita que experimentan las mujeres por su condición, y con sus quejas y víctimas como precedente: “nos guste o no, la realidad es que no vamos seguras por la calle”, “ni los niños ni los ancianos van a ir por ahí a las tantas de la madrugada”…

Resulta curioso contemplar la controversia partiendo de las expectativas de las Concejalías de Igualdad y Movilidad al poner en marcha la medida, que será una prueba durante una semana: “proporcionar a las mujeres los recursos necesarios para que no modifiquen su rutina o dejen de hacer algo por el miedo a sufrir episodios de riesgo, disminuyendo así la sensación de vulnerabilidad que experimentan”.

La medida es un baipás que no profundiza en los problemas reales, que sin ir más lejos, radican en la historia de la dominación del hombre sobre la mujer, de la que se ha empezado a salir en el último siglo. Sin embargo, visto el patio, ¿cuál sería la medida más eficaz para dejar de ser valiente al volver a casa? ¿Qué diría Un tío blanco hetero?